FaustoEric
20 Agosto 2005

Cuidado con lo que deseas porque puede serte concedido, aunque no como te esperabas…
Es facil puntuar este libro, siendo de Terry Pratchett. Su humor inteligente, su crítica (si es posible llamarla así) o simplemente la forma de reirse de preocupaciones cotidianas de nuestra vida ubicándolas en un fantástico mundo onírico (Mundodisco) no tiene parangón.
Siempre me ha resultado dificil explicar “de que van” los libros de Terry Pratchett. Lo reduzco al simplismo de “Fantasía humorística”. Si. Ya se que es pecado etiquetarla como tal, pero Terry Pratchett no se puede explicar. Se lee o no se lee. Y quien no lo lee, se lo pierde.
Este libro nos cuenta las peripecias de Eric, un demonólogo que quiere obtener tres simples deseos a través de la dominación de un demonio. El demonio no es otro que el ya famoso mago-desastre Rincewind (las razones, en los libros
). Como siempre, la historia está plagada de situaciónes surrealistas (había dicho que la temática era fantástica) tremendamente hilarantes.
En su odisea, Eric y Rincewind (seguidos de lejos por El Equipaje), atravesarán el infierno, donde todo ha cambiado. Del caos que reinaba en el infierno se ha pasado a la “eficiente” organización de una multinacional. Como no, el rey de la huida, Rincewind, será de nuevo protagonista y responsable de casi todo. A su pesar.
El único punto negativo: tener que esperar al 2005 para leer en castellano un libro escrito en 1990. Debe ser dificil traducir a Pratchett. Pero…¿Tanto?
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